El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó la decisión del gobierno de Costa Rica de reducir el nivel de las relaciones diplomáticas entre ambos países, calificándola como un “acto inamistoso”.
A través de redes sociales, el mandatario cubano cuestionó la medida adoptada por San José, que limita los vínculos al ámbito consular, y aseguró que se trata de una decisión sin fundamentos.
Díaz-Canel también atribuyó la acción a presiones de Estados Unidos, en el contexto de su política hacia la isla, y afirmó que este tipo de decisiones no afectarán los lazos históricos entre ambos pueblos.
Rechazo desde la Cancillería cubana
En la misma línea, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla expresó su rechazo a la medida, señalando que responde a intereses externos y que no tendrá efectos duraderos en la relación bilateral.
El funcionario insistió en que se trata de una acción injustificada y reiteró que, a su juicio, forma parte de intentos por aislar a Cuba en la región.
Decisión de Costa Rica
El gobierno costarricense anunció el cierre de su embajada en La Habana y la solicitud de retiro del personal diplomático cubano, argumentando preocupación por el deterioro de las libertades fundamentales en la isla.
El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, afirmó que su administración no reconoce la legitimidad del sistema político cubano, al tiempo que señaló problemas relacionados con derechos humanos y condiciones de vida.
Tensión regional
La medida se produce en medio de un contexto de cambios en la postura de algunos países latinoamericanos hacia Cuba.
Días antes, Ecuador también tomó distancia diplomática al solicitar la salida del personal cubano de su territorio, en una decisión que elevó la tensión en la región.
Asimismo, en votaciones recientes en organismos internacionales, tanto Costa Rica como Ecuador han modificado su posición tradicional respecto a la isla.



