El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó que el exmandatario Raúl Castro participa en conversaciones preliminares con Estados Unidos, en medio de un contexto marcado por tensiones políticas y una severa crisis energética en la isla.
Según explicó el jefe de Estado, el diálogo se encuentra en una fase inicial, centrado en la creación de canales formales y en la definición de una agenda común antes de avanzar hacia acuerdos concretos.
El acercamiento ocurre mientras Cuba enfrenta apagones prolongados y escasez de combustible, una situación agravada por sanciones de Estados Unidos que limitan el suministro energético. En este escenario, la administración de Donald Trump ha advertido sobre nuevas medidas de presión, incluyendo posibles sanciones a países que exporten petróleo a la isla.
Díaz-Canel subrayó que, pese a su retiro formal, Raúl Castro mantiene influencia en la orientación política del país. “Es un referente histórico y conserva un reconocimiento importante dentro del liderazgo”, afirmó.
El exmandatario ya tuvo un papel clave en el acercamiento entre ambos países durante el proceso impulsado en 2014 junto al entonces presidente Barack Obama, que permitió restablecer relaciones diplomáticas tras décadas de ruptura.



