El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) facilitó la liberación de dos personas que permanecían en poder del Frente de Guerra Oriental del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el departamento colombiano de Arauca, una región fronteriza con Venezuela.
La operación humanitaria contó además con la participación de la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo de Colombia, instituciones que acompañaron el proceso para garantizar el retorno seguro de los cautivos a sus familias.
Según informó el CICR, una vez recibidas las personas liberadas, sus equipos verificaron su estado de salud y las trasladaron a un lugar seguro donde pudieron reencontrarse con sus seres queridos.
“Cada liberación tiene un profundo significado humano, no solo para quienes recuperan su libertad, sino también para sus familias, que pueden dejar atrás la incertidumbre y reencontrarse con sus seres queridos”, expresó Stijn Houben, jefe de Operaciones del CICR en Colombia.
El organismo humanitario reiteró que mantiene su disposición para seguir participando en este tipo de misiones con el fin de aliviar el sufrimiento de las personas afectadas por el conflicto armado colombiano.
La Cruz Roja recordó que su labor se desarrolla bajo los principios de neutralidad, imparcialidad e independencia, y que su papel en este tipo de operaciones es estrictamente humanitario.
La liberación ocurre en medio de la persistencia de hechos de violencia en Arauca, uno de los departamentos más afectados por la confrontación entre grupos armados ilegales, donde continúan registrándose secuestros, enfrentamientos y desplazamientos forzados.



