El crucero MV Hondius, que desató preocupación internacional tras registrarse un brote de hantavirus a bordo, atracó este lunes en el puerto de Róterdam, en Países Bajos, con parte de su tripulación aún sometida a estrictas medidas sanitarias.
La embarcación, propiedad de la empresa neerlandesa Oceanwide Expeditions, partió el pasado 1 de abril desde Ushuaia, en el extremo sur de Argentina, con destino a Cabo Verde. Durante la travesía se detectó un brote de hantavirus que dejó al menos tres fallecidos y varios contagios confirmados.
Según reportó la agencia AFP, el barco llegó al mayor puerto de Europa para ser sometido a un proceso de limpieza y desinfección exhaustiva.
A bordo permanecían 27 personas: 25 tripulantes y dos miembros del equipo médico encargados de monitorear la situación sanitaria.
OMS asegura que el riesgo global sigue siendo bajo
Horas antes de la llegada del crucero a Róterdam, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un boletín en el que intentó reducir la alarma internacional generada por el caso.
“La OMS reevaluó el riesgo para la salud pública a la luz de la información más reciente disponible, y el riesgo global sigue siendo bajo”, indicó el organismo.
La entidad también advirtió que podrían aparecer nuevos casos entre pasajeros y tripulantes debido al período de incubación del virus, aunque destacó que el riesgo de transmisión disminuirá tras el desembarco y la aplicación de medidas de control.
Hasta el momento, las autoridades han confirmado al menos siete casos positivos y existe un caso sospechoso adicional, de acuerdo con información recopilada por AFP a partir de fuentes oficiales.
Cepa Andes preocupa por transmisión entre personas
El brote detectado en el MV Hondius corresponde a la cepa Andes del hantavirus, considerada la única variante documentada capaz de transmitirse de persona a persona.
El contagio inicial suele producirse por contacto con saliva, orina o heces de roedores infectados, especialmente en espacios cerrados. La enfermedad es endémica en algunas zonas de Argentina, donde inició la travesía del crucero.
En Canadá, una pasajera que permanece en cuarentena dio resultado “presuntamente positivo” para hantavirus Andes, según confirmó la Agencia de Salud Pública canadiense.
Evacuaciones y cuarentenas en Europa
Más de 120 pasajeros y tripulantes fueron evacuados previamente hacia distintos países o trasladados a Países Bajos para cumplir aislamiento preventivo.
Dos personas, un ciudadano neerlandés y otro británico, fueron hospitalizados en territorio neerlandés tras ser evacuados de emergencia. Ambos permanecen estables, mientras que el británico podría ser repatriado bajo aislamiento médico.
AFP detalló que entre quienes permanecían a bordo al llegar a Róterdam había ciudadanos filipinos, neerlandeses, ucranianos, rusos y polacos.
Algunos cumplirán cuarentena en instalaciones portuarias y otros podrán hacerlo en sus domicilios bajo vigilancia sanitaria.
El cuerpo de una pasajera alemana sigue en el barco
Uno de los datos más impactantes del caso es que el cuerpo de una mujer alemana fallecida durante la travesía aún permanece dentro del navío.
El crucero recorrió varias islas remotas del Atlántico Sur antes de dirigirse hacia Cabo Verde. Sin embargo, debido al brote, debió modificar su ruta y navegar posteriormente hacia Tenerife, en las Islas Canarias, donde se realizaron evacuaciones aéreas.
La crisis sanitaria también generó tensiones diplomáticas. Cabo Verde rechazó inicialmente permitir el atraque del barco, mientras que España tuvo que coordinar con autoridades regionales de Canarias para autorizar las operaciones de evacuación.



