El Presidente de El Salvador, Nayib Bukele, participó en la colocación de la primera piedra del Centro de Alta Contención del Crimen Organizado (CACCO) en Costa Rica, durante su visita oficial al país centroamericano.
Durante su intervención, Bukele destacó los resultados de El Salvador tras la implementación del régimen de excepción y la construcción del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), señalando que su país se ha convertido en “el más seguro de todo el hemisferio”.
El mandatario salvadoreño aseguró que su visita forma parte de la alianza bilateral denominada “Escudo de las Américas”, cuyo objetivo es fortalecer la cooperación en el combate a la criminalidad entre ambas naciones.
Por su parte, el Gobierno de Costa Rica proyectó casos de presuntas víctimas de la violencia e inseguridad, señalando que los procesos legales suelen ser “lentos, fríos y muchas veces crueles”, mientras que “para los delincuentes todo es más flexible y complaciente”.

El CACCO contará con una inversión de 16,744 millones de colones costarricenses y tendrá capacidad para 5,100 reos, distribuidos en cinco módulos de 1,020 internos cada uno, bajo un modelo de vigilancia máxima.
“El proyecto incluye siete fortines de vigilancia, cuatro puestos de control interno, 20 celdas de aislamiento, además de infraestructura médica, administrativa y logística”, detalló el gobierno costarricense.
El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, anunció que tras la construcción del penal propondrán al Congreso declarar como delito pertenecer a bandas criminales como Los Lara y la hondureña Limón, para poder alojar a sus miembros en la nueva cárcel.
Polémica por la visita:
Bukele llegó al país el martes por la tarde, siendo recibido por autoridades en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, pese a la controversia por su visita a pocos días de las elecciones presidenciales de Costa Rica.
Ciudadanos presentaron un recurso de amparo electoral para prohibir la visita del mandatario salvadoreño, pero este fue rechazado por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), que aseguró que los demandantes no demostraron cómo la presencia de Bukele afectaría sus derechos personales y políticos.
Con información de La Prensa Gráfica



