Gritos, bocinas y consignas resonaron la noche del sábado en barrios del norte de Teherán tras confirmarse la muerte del líder supremo de Irán, Alí Jameneí, luego de los ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel.
Desde ventanas y azoteas, grupos de vecinos corearon consignas sobre el fallecimiento del ayatolá y también expresiones como “Yavid shah”, en alusión a la monarquía derrocada en 1979 durante la Revolución Islámica encabezada por Ruholá Jomeiní. Las manifestaciones espontáneas se extendieron durante varios minutos.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, había señalado previamente que existían indicios sobre su muerte tras el ataque contra su complejo residencial, mientras medios estatales iraníes terminaron confirmando el fallecimiento.
En paralelo, la Media Luna Roja iraní informó de cientos de víctimas por los bombardeos. La muerte de Jameneí, quien gobernó desde 1989, marca un momento decisivo para la República Islámica y abre una etapa de fuerte incertidumbre política.



