El gobierno de República Dominicana, bajo la administración del presidente Luis Abinader, declaró este martes al Cártel de los Soles como organización terrorista, convirtiéndose en el primer país del Caribe en tomar una decisión de este alcance frente a la red criminal vinculada al régimen de Nicolás Maduro.
La medida busca endurecer las sanciones contra los cabecillas de este entramado delictivo, señalado de narcotráfico internacional y corrupción a gran escala. Con esta declaración, se habilitan mayores controles financieros y restricciones migratorias para cualquier individuo o entidad relacionada con el cartel en territorio dominicano.
El anuncio de Abinader marca un precedente en la región y envía un mensaje de respaldo a los países que ya han adoptado acciones similares contra el Cártel de los Soles. Asimismo, se espera que otros gobiernos latinoamericanos estudien la posibilidad de seguir el mismo camino en los próximos meses.
Un golpe regional al crimen organizado
La decisión de República Dominicana se suma a la creciente presión internacional contra las estructuras de poder vinculadas al chavismo. Washington ha calificado al Cártel de los Soles como una amenaza a la seguridad hemisférica, y en varios tribunales de EEUU reposan acusaciones formales contra altos funcionarios del gobierno de Maduro.
El movimiento de Santo Domingo también podría abrir la puerta a una mayor cooperación en materia de inteligencia y seguridad con otros países del Caribe y América Latina.



