Entre necesidad, talento y herramientas digitales, más mujeres están convirtiendo ideas pequeñas en negocios reales. En ese camino, las migrantes también están dejando huella.
En Costa Rica, Alianza VenCR se ha consolidado como una plataforma de apoyo clave para la población migrante, especialmente para mujeres que buscan .. regularizar su situación, acceder a orientación legal y migratoria y construir medios de vida sostenibles. A través de una agenda activa de asesorías, acompañamiento comunitario, capacitaciones prácticas y espacios de networking, la organización impulsa oportunidades reales de integración y crecimiento.
Su trabajo no se queda en el discurso: conecta información útil con herramientas concretas —desde trámites y derechos, hasta habilidades digitales y comerciales— para que más personas puedan avanzar con orden, seguridad y autonomía. En ese contexto, compartimos este micro reportaje elaborado por Alianza VenCR, que pone el foco en una tendencia clara: cada vez más mujeres emprenden en Costa Rica, y las migrantes también están dejando huella.

Cada vez más mujeres emprenden en Costa Rica. ¿Cómo lo están logrando las migrantes?
En Costa Rica, emprender se ha convertido en una salida real para miles de mujeres. Solo entre 2023 y 2024, el número de microempresas de hogares pasó de 394.540 a 435.779, un crecimiento de 10,5%, según el INEC. En 2024, el país contabilizó además 403.504 personas trabajadoras independientes, de las cuales 36,4% eran mujeres.

Los datos oficiales muestran que muchas de estas iniciativas nacen por necesidad: en 2023, el 23% de los emprendimientos inició para complementar el ingreso familiar. Y también muestran por dónde se mueven: el sector servicios concentra el 48,1% de las microempresas, mientras que el celular ya es una herramienta básica para vender y operar, usado por el 94,3% de los negocios en 2024.
Para las mujeres migrantes, el reto suele ser doble: comenzar de nuevo y hacerlo en un entorno distinto. Aun así, cada vez hay más señales de avance. FLACSO Costa Rica desarrolla el proyecto Mujeres Emprendiendo, orientado a fortalecer la autoempleabilidad de mujeres refugiadas; y en 2024, la Universidad Nacional y HIAS capacitaron a madres migrantes en herramientas digitales para fortalecer sus negocios. Ese mismo año, OIM respaldó una categoría de reconocimiento a mujeres migrantes y refugiadas por su liderazgo y resiliencia comunitaria.
La historia, entonces, no es solo que más mujeres emprenden. También es que muchas migrantes están encontrando en el emprendimiento una vía para sostener a sus familias, recuperar autonomía y construir pertenencia. Y cuando reciben formación, acompañamiento y acceso a tecnología, sus negocios no solo sobreviven: pueden crecer.

Ese fue precisamente el espíritu de Rompe el Patrón, el espacio impulsado por Alianza VenCR en marzo: mostrar que una mujer migrante no tiene que esperar a “estar lista” para empezar, sino acceder a herramientas concretas para avanzar.
Micro reportaje: Asociación Alianza VenCR (Costa Rica)
Edición para publicación: El Venezolano Costa Rica / CB24



