Bad Bunny volvió a dejar claro por qué es uno de los artistas más influyentes del planeta. Su concierto virtual “No Me Quiero Ir De Aquí”, transmitido por Amazon Music en Twitch, alcanzó un pico de 337.000 espectadores simultáneos, convirtiéndose en la segunda transmisión más vista en la historia de la plataforma.
Con esta marca, el ícono puertorriqueño superó a Kendrick Lamar y su show “The Pop Out”, consolidando su dominio como referente de la música latina a nivel global.
Los fanáticos disfrutaron de un espectáculo vibrante, con temas convertidos en himnos y una puesta en escena que logró transmitir la energía del show en vivo a millones de pantallas.
La hazaña marca un momento histórico: nunca antes un artista latino había alcanzado tal cifra en un concierto virtual en Twitch. El fenómeno refleja no solo la fuerza de su audiencia, sino también la expansión del trap y la música urbana en el mundo digital.



