Una avalancha de nieve sepultó un hotel en la provincia de Parwan, al norte de Afganistán, durante la madrugada de este jueves, dejando a más de 60 personas atrapadas bajo los escombros.
El director regional de Gestión de Desastres, Hedayatullah Hamdard, confirmó que hasta ahora se ha registrado al menos un fallecido y 10 heridos, aunque advirtió que el número de víctimas podría aumentar conforme avanzan las labores de rescate.
“Las fuertes nevadas han bloqueado los accesos y retrasan la llegada de los equipos de emergencia”, explicó Hamdard.
Las intensas precipitaciones que azotan al país desde hace varios días han dificultado el ingreso de maquinaria pesada y ambulancias a la zona afectada. Equipos médicos y militares trabajan para reabrir carreteras cubiertas por la nieve y llegar al lugar del siniestro.
Este tipo de tragedias es frecuente en Afganistán, sobre todo en las regiones montañosas del norte y el este, donde las infraestructuras débiles y las nevadas extremas incrementan el riesgo para la población.
Las autoridades talibanes, con recursos limitados debido a las sanciones internacionales, enfrentan serias dificultades para responder a emergencias de gran escala, lo que agrava el impacto de este tipo de desastres.



