Lejos del glamour de Hollywood, Antonio Banderas vuelve cada año a su Málaga natal para vivir la Semana Santa con pasión y devoción. Este Domingo de Ramos, el actor se integró entre los feligreses y las Cofradías Fusionadas de su barrio, participando en el canto a la Virgen María Santísima de Lágrimas y Favores antes de iniciar el recorrido procesional.
Para Banderas, la Semana Santa no es solo una tradición religiosa, sino un momento de conexión familiar y comunitaria. “Es volver a mis raíces, a la gente que me vio crecer, y compartir con ellos esta devoción que nos une”, declaró durante la ceremonia.
El recorrido, cargado de historia, música y solemnidad, se despliega por las calles de Málaga con el acompañamiento de cientos de malagueños que adornan las vías con flores y mantienen viva la tradición. Antonio Banderas destacó la importancia de mantener estas expresiones culturales y espirituales, invitando a una Semana Santa solidaria, “más allá del terciopelo y el bordado”.
Con su participación, el actor demuestra cómo el regreso a las raíces y la vida local pueden coexistir con una carrera internacional, recordando que la fe y la tradición siguen siendo pilares fundamentales en la vida de los malagueños.



