Venezuela vuelve al foco internacional tras un informe de Amnistía Internacional que advierte sobre violaciones graves de derechos humanos durante 2025, en un contexto marcado por la impunidad.
La organización documenta detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y restricciones a libertades fundamentales, especialmente contra dirigentes políticos, periodistas y activistas.
El reporte sostiene que estas acciones responden a un patrón sostenido de persecución contra la disidencia, con participación de organismos de seguridad y grupos armados civiles.
Aunque se registraron algunas liberaciones de detenidos, el informe advierte que la mayoría de los casos no ha sido investigada de forma independiente, lo que mantiene la falta de sanciones a los responsables.
El documento también alerta sobre deterioro en otros ámbitos, como derechos indígenas, protección ambiental, derechos sexuales y reproductivos y garantías para la población LGBTIQ+.
El informe coincide con un momento de reconfiguración política en el país, pero subraya que la situación de derechos humanos sigue siendo un factor clave en la percepción internacional de Venezuela.



