La icónica playa de Bondi, en Sídney, permanecía casi vacía este lunes, con flores, velas y mensajes de duelo tras el tiroteo ocurrido durante una celebración de Janucá, que dejó 16 muertos, incluido un presunto atacante, y 40 heridos. Este ataque ha sido calificado por las autoridades como terrorismo y es el más grave registrado en Australia en tres décadas.
El hecho ocurrió el domingo por la tarde en el parque Archer, adyacente a la playa, normalmente abarrotada de surfistas y turistas.
Voces desde la comunidad
Luke Nelson, de 26 años y residente en Bondi, relató: “Lo que pasó aquí es una locura, no representa lo que es Bondi. Siempre me he sentido seguro en esta playa”.
Jessica Santos, de 33 años, nacida en Israel y criada en Australia, acudió al lugar y expresó sentirse “devastada y entumecida”. Katya Dechen, de 36 años, recordó el valor simbólico de Bondi y pidió que la tragedia no defina el barrio.
Faith Bon, miembro de la comunidad aborigen y cristiana, se acercó a rezar por las víctimas y sus familias.
Detalles del ataque
La policía confirmó que dos hombres armados, padre e hijo, dispararon contra la multitud alrededor de las 18:40 hora local del domingo. Uno de los atacantes, de 50 años, murió abatido; el segundo, de 24, permanece hospitalizado en estado crítico bajo custodia.
Entre las víctimas hay personas de 10 a 87 años, incluyendo una niña de 10 años.
Investigación y respuesta oficial
El Equipo Conjunto de Lucha contra el Terrorismo está a cargo de la investigación. El comisionado de policía, Mal Lanyon, señaló que se han activado poderes especiales para prevenir nuevos ataques.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, calificó el tiroteo como “un acto de terrorismo y antisemitismo que golpea el corazón de nuestra nación”.
El Consejo Nacional de Imanes de Australia y la comunidad musulmana condenaron el ataque como “horrible y totalmente incompatible con los valores de la sociedad australiana”.
Contexto histórico
Australia mantiene niveles bajos de violencia armada desde la masacre de Port Arthur en 1996, que derivó en un endurecimiento de la legislación sobre armas. Este es el primer ataque mortal dirigido a la comunidad judía del país.
El Consejo Ejecutivo del Judaísmo Australiano reportó un aumento de incidentes antisemitas tras el conflicto en Gaza, con 1.654 casos en los últimos doce meses. Bondi es hogar de una de las comunidades judías más grandes del país, con sinagogas, escuelas y organizaciones comunitarias.



