Leopoldo Luque, neurocirujano y principal acusado en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, aseguró este martes que no intervino en la atención médica que recibió el exfutbolista durante las dos semanas previas a su fallecimiento.
Durante su declaración ante el tribunal, Luque afirmó que su única función fue supervisar la recuperación de la cirugía por el hematoma subdural al que fue sometido Maradona a comienzos de noviembre de 2020.
“Yo no intervine en la internación domiciliaria ni en ningún aspecto. Solo actué como neurocirujano”, declaró.
Luque respondió por mensajes revelados en el juicio
La Fiscalía presentó conversaciones entre Luque y el custodio Julio Soria, en las que el médico preguntaba por el estado de salud de Maradona e incluso escribió: “Yo me borré”.
El neurocirujano explicó que esa expresión significaba que ya no tenía responsabilidades sobre el tratamiento, más allá de revisar la cicatrización de la operación.
Además, rechazó las acusaciones de haber impedido que el exfutbolista fuera trasladado a un centro de rehabilitación.
“Se olvidan de la autonomía del paciente. Era una persona lúcida y con capacidad para decidir”, sostuvo.
Tensión entre abogados durante la audiencia
El custodio Julio Soria declaró que quienes trabajaban con Maradona consideraban a Luque como su médico de cabecera.
Durante el interrogatorio también salieron a relucir mensajes en los que Soria aseguraba que impediría el ingreso de otros médicos. El custodio afirmó que se trataba de “chistes”.
Las declaraciones provocaron un fuerte enfrentamiento entre los abogados Fernando Burlando y Francisco Oneto, quienes estuvieron a punto de ser expulsados de la sala tras un altercado que requirió la intervención de la policía y del tribunal.
Además de Luque, otras seis personas del equipo médico enfrentan un juicio por homicidio simple con dolo eventual por la muerte de Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020.



