La activista argentina Taty Almeida, presidenta de la organización Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora y una de las voces más representativas de la defensa de los derechos humanos en Argentina, falleció este domingo a los 95 años.
La noticia fue confirmada por la organización Abuelas de Plaza de Mayo, que lamentó la partida de quien dedicó gran parte de su vida a la búsqueda de memoria, verdad y justicia para las víctimas de la última dictadura militar argentina.
“Gracias por enseñarnos que amar es resistir y que la única lucha que se pierde es la que se abandona”, expresó la organización en un mensaje de despedida en el que destacó el legado y compromiso de Almeida con las causas sociales y los derechos humanos.
Nacida el 28 de junio de 1930 en Buenos Aires bajo el nombre de Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, ejerció la docencia durante varios años y formó una familia junto a su esposo y sus tres hijos.
Su vida cambió para siempre tras la desaparición de su hijo Alejandro Almeida, de 20 años, quien fue secuestrado en 1975. Desde entonces, transformó el dolor en una lucha permanente y en 1979 se incorporó al movimiento de Madres de Plaza de Mayo para exigir justicia y mantener viva la memoria de los desaparecidos.
Tras la división de la organización en 1986, pasó a integrar Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, desde donde participó activamente en movilizaciones, actos y actividades vinculadas a la defensa de los derechos humanos.
En abril de este año recibió el título de Doctora Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires en reconocimiento a su trayectoria y compromiso con la memoria colectiva. Hasta sus últimos años se mantuvo activa en la militancia, convirtiéndose en una de las figuras más respetadas y admiradas de la sociedad argentina.



