La Asamblea Legislativa de Costa Rica aprobó este martes, en primer debate, un proyecto de ley que busca reformar el modelo eléctrico del país y abrir mayores espacios a la participación privada en el sector energético.
La iniciativa recibió 27 votos a favor y 24 en contra, además de seis ausencias. Sin embargo, su aprobación definitiva luce complicada, ya que en el segundo debate requerirá una mayoría calificada de 38 diputados.
El proyecto, denominado Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional, cuenta con el respaldo del Gobierno costarricense y de sectores empresariales. La propuesta contempla la creación del Ente Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional (ECOSEN), organismo que asumiría funciones de administración y planificación del mercado eléctrico que actualmente ejerce el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
Además, la reforma plantea la creación de un mercado mayorista de energía y amplía la participación de empresas privadas en la generación eléctrica.
Actualmente, el sistema eléctrico costarricense mantiene una cobertura cercana al 99,5 % y más del 95 % de su matriz energética proviene de fuentes limpias, bajo un modelo estatal liderado por el ICE.
El oficialista Partido Pueblo Soberano defendió la reforma argumentando que busca modernizar el sistema eléctrico y prepararlo para desafíos futuros como la atracción de industrias de alto consumo energético y el crecimiento de la movilidad eléctrica.
La diputada oficialista Nayuribe Guadamuz afirmó que el modelo actual “fue pensado para otra época” y aseguró que la propuesta mantiene la regulación estatal, la supervisión técnica y la estabilidad tarifaria.
No obstante, partidos opositores como Liberación Nacional, Coalición Agenda Ciudadana y Frente Amplio denunciaron que la iniciativa podría debilitar al ICE y abrir paso a una eventual privatización del sistema eléctrico.
La diputada Claudia Dobles advirtió que el proyecto “no garantiza el acceso a la electricidad a un precio justo” y alertó sobre posibles impactos para familias vulnerables y pequeñas empresas.
Mientras se desarrollaba la sesión parlamentaria, grupos sindicales y organizaciones sociales protestaron en las afueras del Congreso con consignas en defensa del modelo estatal eléctrico y en rechazo a la privatización.



