Una operación conjunta entre autoridades de Costa Rica y Colombia permitió la incautación de 3,7 toneladas de cocaína, valoradas en unos 125 millones de dólares, vinculadas a la estructura de Iván Mordisco, líder del Estado Mayor Central (EMC), principal disidencia de las FARC.
El ministro de Seguridad costarricense, Mario Zamora, calificó el operativo como un “golpe significativo” contra una red criminal de alto alcance en la región.
La droga era transportada en dos lanchas por el Pacífico, detectadas inicialmente por un avión de las autoridades colombianas. Tras la alerta, guardacostas costarricenses interceptaron las embarcaciones en Playa Guápil, en la provincia de Puntarenas, donde fueron detenidas seis personas sospechosas.
Según el reporte oficial, el cargamento tendría como destino final Estados Unidos.
El decomiso forma parte de la operación conjunta “Zeus”, una estrategia de cooperación entre ambos países para atacar rutas y estructuras del narcotráfico. La acción contó además con apoyo de la DEA y el Comando Sur de Estados Unidos.
Las autoridades destacaron que este tipo de acciones se enmarca en el fortalecimiento de alianzas regionales frente al avance del narcotráfico, que ha impactado especialmente a Costa Rica, convertida en punto clave de tránsito de drogas y afectada por el aumento sostenido de homicidios en los últimos años.



