El presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Gabriele Gravina, presentó su renuncia este jueves luego de que la selección nacional quedara fuera del Mundial por tercera vez consecutiva, una situación que generó fuertes cuestionamientos a su gestión.
La salida del dirigente se produjo tras una reunión celebrada en la sede del organismo en Roma, posterior a la derrota sufrida el martes por la selección italiana en la final del repechaje, definida en tanda de penales frente a Bosnia y Herzegovina. El resultado desató una ola de críticas y presiones para que abandonara el cargo.
De acuerdo con un comunicado oficial, Gravina informó su decisión al inicio del encuentro con los representantes de las federaciones afiliadas, formalizando así su dimisión como máxima autoridad del fútbol italiano.
La FIGC anunció que el próximo 22 de junio se llevarán a cabo elecciones para escoger al nuevo presidente del organismo.



