Los ministros de Exteriores de la Unión Europea debatieron este lunes posibles medidas para garantizar la navegación en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica del comercio mundial que permanece bloqueada por Irán tras los recientes ataques de Estados Unidos.
Durante el Consejo de Exteriores, varios países europeos se mostraron reticentes a ampliar la presencia militar en la zona o enviar más buques. Los responsables comunitarios coincidieron en que la prioridad es evitar una escalada del conflicto y contener el impacto en los precios de la energía.
Europa evalúa cambios en la Operación Aspides
Entre las opciones analizadas figura modificar el mandato de la Operación Aspides, actualmente destinada a proteger buques mercantes en el mar Rojo y el golfo Pérsico.
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, explicó que algunos países podrían contribuir a garantizar la navegación en el estrecho de Ormuz cuando termine el conflicto, ya sea mediante esta misión naval o a través de una coalición de países voluntarios.
No obstante, la funcionaria descartó que esa tarea recaiga en la OTAN.
Cautela entre los países europeos
El debate se intensificó después de que el presidente de EEUU, Donald Trump, pidiera a los aliados de la Alianza Atlántica colaborar para asegurar el tránsito marítimo por esta ruta clave del comercio internacional.
Algunos gobiernos respondieron con cautela. La ministra rumana Oana-Silvia Toiu recordó que la OTAN es una alianza defensiva, mientras que el canciller polaco Radoslaw Sikorski indicó que varios países ya han rechazado participar en una operación militar en la zona.
En paralelo, Kallas confirmó que mantiene conversaciones con el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, para estudiar una iniciativa similar al corredor del mar Negro que permitió exportar grano desde Ucrania.
Europa apuesta por una salida diplomática
El ministro de Exteriores de España, José Manuel Albares, también se mostró contrario a ampliar la misión militar y defendió que la solución debe ser diplomática.
Por su parte, el ministro alemán Johann Wadephul advirtió que el cierre del estrecho ya está afectando a los mercados europeos y subrayó que una solución duradera solo llegará mediante negociaciones en la región.



