El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en su club de golf en Doral (Florida) la creación de una coalición de 17 países americanos con el objetivo de combatir de manera conjunta a los cárteles de narcotráfico y redes criminales del continente.
Durante la cumbre, a la que asistieron 12 mandatarios aliados, incluyendo Javier Milei (Argentina), Daniel Noboa (Ecuador) y Nayib Bukele (El Salvador), Trump aseguró que se comprometen a emplear “fuerza letal para destruir estas organizaciones criminales” y calificó la acción como necesaria para frenar la expansión de pandillas transnacionales.
La iniciativa se enmarca dentro de una reinterpretación de la Doctrina Monroe, enfocada en los intereses de seguridad de Washington y en contrarrestar la influencia de potencias extranjeras en la región, como China.

Expertos, como Irene Mia del IISS, advierten que la coalición enfrenta desafíos: la ausencia de México y Brasil, claves en el tráfico de drogas, limita su efectividad, y el apoyo de los países participantes podría ser frágil y dependiente de la relación con EEUU.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó la cumbre como “reaccionaria y neocolonial”, criticando la intención de usar fuerza militar estadounidense en asuntos internos de América Latina.



