Los demócratas del Senado de Estados Unidos advirtieron este lunes que intentarán bloquear cualquier iniciativa para extender la nueva tasa global del 15 % impulsada por el presidente Donald Trump, luego de que el Tribunal Supremo invalidara buena parte de sus aranceles anteriores.
El gravamen fue establecido bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 y entrará en vigencia este martes por un período de 150 días. Para mantenerse después de ese plazo, requerirá la aprobación del Congreso.
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, aseguró que su bancada se opondrá a la medida. “Los demócratas seguirán luchando contra este impuesto arancelario y bloquearán cualquier intento de extender estos gravámenes perjudiciales cuando expiren en el verano. No permitiremos que se profundice el daño económico”, afirmó en un comunicado.
Schumer sostuvo además que la nueva tasa podría traducirse en un incremento de precios que afectaría a millones de ciudadanos.
La decisión del mandatario se produjo días después de que el Supremo anulara varios de los aranceles impuestos previamente bajo la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional (IEEPA). El alto tribunal consideró que el uso de esa normativa implicaba una delegación excesiva del poder tributario, competencia que la Constitución reserva al Congreso.
Tras el fallo, Trump anunció inicialmente un arancel global del 10 % amparado en la Sección 122, facultad distinta que no fue objeto de la sentencia. Posteriormente elevó la tasa al 15 %, el máximo permitido por esa legislación.
Entre los aranceles invalidados se encuentran la tarifa base a importaciones extranjeras, los llamados gravámenes “recíprocos” contra socios comerciales y los aranceles adicionales del 25 % aplicados a México y Canadá. También quedaron sin efecto los incrementos de hasta el 50 % sobre productos de Brasil e India.
El mandatario defendió su postura y afirmó que no necesita autorización del Congreso para aplicar aranceles, al tiempo que advirtió que podría aumentar los gravámenes a los países que, a su juicio, intenten aprovecharse del fallo judicial.



