El gobierno venezolano excarceló a Rafael Tudares, yerno de quien es considerado presidente electo de Venezuela en el 2024, Edmundo González Urrutia, como parte de los compromisos asumidos por la nueva administración con Estados Unidos tras el bombardeo del pasado 3 de enero.
La liberación ocurre en el contexto del giro político impulsado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, quien heredó el poder tras la captura de Nicolás Maduro y abrió un proceso de negociación con Washington que incluye acuerdos petroleros y la excarcelación progresiva de presos políticos.
Tudares fue detenido en enero de 2025 por hombres encapuchados cuando llevaba a sus dos hijos a la escuela y posteriormente condenado a 30 años de prisión por cargos de terrorismo, una sentencia que su entorno calificó de represalia política.
Su esposa, Mariana González, confirmó su liberación durante la madrugada, tras haber denunciado el paso lunes que fue extorsionada en sedes de embajadas, el arzobispado de Caracas, y una ONG (Foro Cívico), para presionar a su padre Edmundo González a tomar decisiones en contra de sus principios.
“Luego de 380 días de una injusta detención arbitraria y de haber padecido una inhumana situación de desaparición forzada, mi esposo ha regresado a casa”, escribió. “Ha sido una lucha estoica y muy dura por más de un año”, añadió.
Rafael Tudares está casado con la hija de Edmundo González Urrutia, quien fue candidato presidencial en 2024 tras la inhabilitación de María Corina Machado. González Urrutia partió al exilio en España después de que Maduro fuera proclamado reelecto en unas elecciones ampliamente cuestionadas.
Según la ONG Foro Penal, hasta el 19 de enero se contabilizan 777 presos políticos en Venezuela, con 143 excarcelaciones desde que el gobierno anunció el proceso el pasado 8 de enero. Familiares de detenidos continúan acampando frente a cárceles a la espera de nuevas liberaciones.
Entre los opositores que siguen detenidos figuran Juan Pablo Guanipa, aliado de Machado; Freddy Superlano, arrestado en julio de 2024 durante protestas poselectorales; y el activista Javier Tarazona, preso desde 2021.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha denunciado además la existencia de centros de detención clandestinos en el país.
En la foto Mariana González junto a su esposo (excarcelado) y a los representantes de se las organizaciones que presionaron a Mariana.



