El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá este lunes para analizar la situación en Ucrania, tras los recientes ataques de Rusia contra Kiev, que provocaron graves cortes de calefacción en pleno invierno.
El ataque ruso afectó varias regiones del país, causando al menos cuatro muertos y 24 heridos, y dañando infraestructuras críticas, incluidos edificios residenciales y la embajada de Catar en la capital. Además, Moscú lanzó por segunda vez desde 2022 un misil hipersónico Oréshnik, en medio de su rechazo a un plan europeo de despliegue de fuerza multinacional tras un posible alto el fuego.
El embajador ucraniano ante la ONU, Andrii Melnik, denunció que la ofensiva representa un nuevo nivel de crímenes de guerra y ataques contra la población civil. Por su parte, Ucrania y sus aliados occidentales aceleran esfuerzos para preparar un eventual alto al fuego y la llegada de tropas europeas al territorio.
Los ataques del viernes afectaron unos 40 sitios, según el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, marcando un aumento significativo en la presión sobre la infraestructura civil y energética de la capital.



