El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPP) denunció este miércoles que un joven de 17 años fue condenado en Venezuela a 10 años de prisión, entre ellos seis de cárcel y cuatro de trabajo comunitario, acusado de «terrorismo, incitación al odio y cierre de vías públicas», delitos que la organización calificó como falsos y arbitrarios.
La ONG señaló que no existe ninguna prueba sólida que respalde las acusaciones y que la sentencia viola derechos fundamentales del menor, incluyendo el interés superior del niño, su derecho a la libertad personal y su educación, interrumpiendo su proyecto académico y universitario. CLIPP destacó que el joven es un estudiante, pelotero y aprendiz panadero, y que fue detenido el pasado 9 de enero, un día antes de la investidura presidencial de Nicolás Maduro.
La detención, según la ONG, fue arbitraria, sin orden judicial y motivada únicamente por su apariencia y vestimenta deportiva, bajo el prejuicio de ser un «guarimbero» (manifestante violento). La protesta en la que participó fue convocada por la líder opositora María Corina Machado para exigir respeto a los resultados que, según respaldan las actas a las que la oposición tuvo acceso, ganó Edmundo González, quien actualmente se encuentra exiliado. El CLIPP remarcó que el régimen de Maduro y el Consejo Nacional Electoral controlado por el gobierno no publicaron los resultados ni las actas, ocultando información clave.
Según Foro Penal, en Venezuela hay 893 presos políticos, de los cuales 4 son menores de edad entre 14 y 17 años. El gobierno y la Fiscalía aseguran que no hay detenidos por razones políticas, sino por delitos comunes, una versión que rechazan ONG y partidos opositores.



