El paro armado de tres días decretado por la guerrilla del ELN en Colombia ya registra más de 50 hechos de intimidación en distintos departamentos, según autoridades. La medida fue anunciada en rechazo a lo que la guerrilla califica como «acciones intervencionistas» de Estados Unidos.
Entre los incidentes más graves figuran un atentado con motocicleta bomba en un peaje de Santander, que dejó herida a una trabajadora, y el asesinato de un conductor de ambulancia en Norte de Santander durante un hostigamiento a un puesto policial.
Además, se reportaron artefactos explosivos neutralizados en carreteras de Norte de Santander y Cauca, así como la quema de un autobús de transporte público en Antioquia.
El Ministerio de Salud condenó el asesinato del conductor como una «grave violación al Derecho Internacional Humanitario». Por su parte, el alcalde de Medellín, Fico Gutiérrez, afirmó que la situación es «muy grave» y remonta al país a «las peores épocas».
El ELN, con presencia en 19 de los 32 departamentos, suele restringir la movilidad, imponer cierres de comercios y lanzar amenazas durante estos paros. El presidente Gustavo Petro rechazó la medida y ordenó a la fuerza pública actuar contra la guerrilla, cuyos diálogos de paz con el Gobierno fueron suspendidos en agosto de 2024.



