El senador Rand Paul, junto a los demócratas Adam Schiff y Tim Kaine, anunció que están listos para actuar rápidamente e intentar bloquear cualquier uso de la fuerza militar estadounidense contra Venezuela, en caso de que el presidente Donald Trump ordene un ataque.
Esta coalición poco habitual busca evitar lo que califican como “más guerras para siempre” y frenar el aumento del desplazamiento y la migración en la región. La estrategia legislativa se basará en la Ley de Poderes de Guerra de 1973 (War Powers Resolution), que obliga al presidente a consultar al Congreso antes de iniciar operaciones militares.
La norma permite actuar en emergencias, pero exige notificación al Congreso en 48 horas y limita la acción a 60 días (más 30 días de retirada) sin autorización legislativa.
La medida responde a los recientes movimientos de la administración Trump, que ha desplegado personal y equipos militares cerca de Venezuela. Oficialmente, la Casa Blanca justifica estas acciones como parte de su lucha contra el tráfico de drogas en la región y autorizó a la CIA a participar en operaciones encubiertas para presionar la salida de Nicolás Maduro.
Pese a la iniciativa, las posibilidades de éxito son inciertas. Paul indicó que la votación podría reflejar la división partidista que ha dificultado intentos previos de limitar la intervención estadounidense, aunque destacó que existe un rechazo dentro del Partido Republicano a la acción militar en Venezuela.
Agencias



