El presidente Xi Jinping instó a Estados Unidos a dejar atrás el ciclo de sanciones y represalias, y apostar por una cooperación de largo plazo entre ambas potencias. Las declaraciones se produjeron tras su encuentro con Donald Trump en la ciudad surcoreana de Busan, donde ambos líderes conversaron durante casi dos horas.
Xi afirmó que China “no busca desafiar ni reemplazar a ningún país”, sino centrarse en su propio desarrollo económico. Pidió a Washington avanzar hacia un enfoque basado en “igualdad, respeto y beneficio mutuo”, según informó la agencia oficial Xinhua.
El mandatario chino destacó que los equipos comerciales de ambas naciones sostuvieron reuniones en profundidad y alcanzaron acuerdos parciales, aunque sin ofrecer detalles. Entre los acompañantes de Xi estuvo el viceprimer ministro He Lifeng, principal negociador económico de Pekín, quien se había reunido días antes en Malasia con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, para ultimar un principio de acuerdo comercial.
Por su parte, Trump declaró desde el avión presidencial que reduciría del 20% al 10% los aranceles a China, en señal de distensión, y que Pekín eliminaría restricciones sobre las tierras raras, aunque el gobierno chino no ha confirmado oficialmente esa medida.
Xi llamó a ambas partes a seguir reduciendo la lista de conflictos y ampliando las áreas de cooperación, subrayando que las relaciones comerciales deben ser “el ancla” de la relación bilateral y no una fuente de tensiones.



