A 26 años de conflicto político, económico y social, los venezolanos esperan con fervor la canonización de sus primeros santos: el médico José Gregorio Hernández y la religiosa Carmen Rendiles. La ceremonia en el Vaticano será este domingo 19 de octubre, mientras en Venezuela la celebración se realizará el 25 en el Estadio Monumental Simón Bolívar de Caracas.
El anuncio de la canonización ha sido motivo de alegría en todos los sectores del país, en medio de tensiones que se intensificaron tras las presidenciales de julio de 2024, cuyos resultados oficiales proclamaron ganador a Nicolás Maduro, mientras la oposición asegura que Edmundo González Urrutia fue el verdadero vencedor.
Para el rector de la UCAB, Arturo Peraza, la elevación de Hernández y Rendiles representa «una oportunidad de reencuentro de los venezolanos en torno a la fe» en un contexto económico y social complejo, según informó la universidad en un comunicado de prensa. El padre Manuel Teixeira, decano de Teología, destacó de Hernández su capacidad de dialogar y respetar al que piensa distinto: «Es el santo que necesitamos».
Crecen las peticiones por los presos políticos
Junto con la celebración, se han intensificado las solicitudes de liberación de presos políticos. Organizaciones como Foro Penal reportan 845 detenidos por motivos políticos, mientras el Gobierno y la Fiscalía niegan su existencia y aseguran que se trata de personas que cometieron delitos. El partido Vente Venezuela, liderado por la nobel de la paz 2025 María Corina Machado, denunció que al menos 30 personas han sido detenidas de forma arbitraria en octubre; tres fueron liberadas y 27 siguen arrestadas.
Entre júbilo y tensión
El Gobierno de Venezuela también celebra la canonización, especialmente de Hernández, al que consideran un símbolo de unidad frente a lo que califican como amenazas externas, en referencia a Estados Unidos. La alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, afirmó: «Estamos más unidos que nunca en la fe, la solidaridad y en ayudar al prójimo».
Por su parte, Diosdado Cabello sostuvo que José Gregorio Hernández «es el santo de los pobres y una fiesta de alegría para el pueblo», aunque denunció supuestos planes de Machado para generar desestabilización durante la canonización, según informó EFE.
La ceremonia en Roma y la misa en Caracas se vivirán entre fe, esperanza y un reclamo latente por la liberación de los presos políticos, reflejando la compleja realidad venezolana en un momento histórico para la Iglesia y el país.



