El Ministerio del Despacho de la Presidencia de Maduro, anunció la inauguración de un salón de belleza dentro del Palacio de Miraflores, destinado al uso de los trabajadores de la sede presidencial.
Según el comunicado oficial, el espacio cuenta con lavadora, secadora, casilleros, baño y cafeteras, y forma parte de un plan de “bienestar laboral”. Sin embargo, la noticia ha causado indignación entre los venezolanos, quienes cuestionan las prioridades del régimen de Nicolás Maduro.
En redes sociales, cientos de usuarios señalaron el contraste entre el nuevo salón de belleza y la precaria situación de hospitales, escuelas, carreteras y servicios públicos en el país.
Mientras los maestros continúan protestando por lo que consideran “salarios de miseria” y los pacientes deben llevar desde jeringas hasta gasas para ser atendidos, el Gobierno destina recursos al cuidado personal del personal presidencial.
Para analistas, la inauguración representa una muestra de desconexión absoluta del poder con la realidad del país. En palabras de un politólogo consultado por medios locales, “es el retrato perfecto de un régimen que vive en una burbuja, ajeno al colapso social que sufre Venezuela”.



