El presidente colombiano, Gustavo Petro, afirmó este miércoles que hay indicios de que la última lancha atacada por Estados Unidos en aguas internacionales del Caribe procedía de Colombia y transportaba ciudadanos de su país, sin mostrar esos indicios necesarios para sustentar tal acusación.
«Indicios muestran que la última lancha bombardeada era colombiana con ciudadanos colombianos en su interior. Espero que aparezcan sus familias y denuncien», escribió Petro en su cuenta de X, comentando una publicación del senador estadounidense Adam Schiff sobre la presentación de una proposición en el Congreso de EEUU para limitar el uso de fuerzas militares contra embarcaciones en el Caribe.
El mandatario aseguró que la situación representa un nuevo escenario de tensión en la región: «No hay una guerra contra el contrabando, sino una guerra por el petróleo», y advirtió que la agresión afecta a toda América Latina y el Caribe.
En cuanto a los familiares de los presuntos colombianos, se hace extraño que no hayan denunciado la desaparición teniendo en cuenta que en Colombia sí hay libertades de prensa, opinión, expresión e institucionalidad.



