Con nuevo look y sin desgaste, la venezolana Yulimar Rojas reapareció este martes en el Mundial de Tokio, dejando grandes sensaciones al lograr un pase directo a la final de triple salto tras dos años fuera de su prueba estrella.
En su primer intento, la campeona mundial alcanzó 14,49 metros, superando la marca automática de clasificación (14,35 m). La reacción fue inmediata: bailecito, besos al público y sonrisa de alivio.
«Ha sido larga la espera. Para mí, para mi gente, para ustedes los periodistas y para el atletismo mundial. ¡Ya estoy aquí!», declaró emocionada en zona mixta, antes de prometer que en la final del jueves dará todo por un inédito quinto título mundial consecutivo.
Dos años de ausencia
Rojas, de 29 años, no competía en triple salto desde el 16 de septiembre de 2023, cuando ganó la final de la Liga de Diamante en Eugene, coronando una temporada histórica.
El 2024 fue su peor año: una grave lesión en el tendón de Aquiles la obligó a pasar por quirófano y la dejó fuera de los Juegos Olímpicos de París. Este 2025 apenas había saltado en una reunión bajo techo en Salamanca, sin éxito.
Ahora, con su regreso en Tokio, la plusmarquista mundial del triple salto busca demostrar que está recuperada y lista para volver a dominar.



