El Gobierno de Venezuela consideró este jueves como una “ofensa” para el pueblo ecuatoriano la disposición de Estados Unidos de evaluar la reinstalación de una base militar en Ecuador, si en diciembre se aprueba en un referendo levantar la prohibición de este tipo de estructuras en el país.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, aseguró que la Administración de Donald Trump está dispuesta a estudiar “muy de cerca” la reinstalación de la base en Ecuador, a la que calificó como un lugar estratégico, durante su visita a Quito.
Reacción de Venezuela
El canciller venezolano, Yván Gil, acusó a Rubio de “escupir mentiras desde territorio sagrado del bolivarianismo” y aseguró que sus declaraciones representan “una ofensa al pueblo ecuatoriano y a su Fuerza Armada”.
“¿Qué pensará Ecuador cuando escucha a Rubio proponer bases militares extranjeras en su suelo, mientras su presidente protege un negocio de drogas disfrazado de política? Rubio no ataca a Venezuela: ataca la verdad, la historia y la dignidad de nuestros pueblos”, escribió Gil en Telegram.
Además, calificó de “ironía” que Rubio estuviese junto al presidente Daniel Noboa, a quien llamó “un bananero que ya no exporta frutas sino drogas hacia EE.UU. y Europa, con la complicidad de la DEA”.
El mandatario ecuatoriano planea someter a votación un conjunto de reformas constitucionales, incluida la eliminación de la prohibición para bases militares extranjeras, impuesta en 2008 por el expresidente Rafael Correa, lo que obligó a EE.UU. a abandonar la base de Manta, posición estratégica en el Pacífico Sur Occidental.
Venezuela y la lucha contra el narcotráfico
Gil defendió que Venezuela “está libre de cultivos ilícitos y combate el narcotráfico con eficacia ejemplar”, y acusó a Rubio de negar la evidencia para “inventar enemigos y sembrar odio”, lo que, según él, refleja la derrota estadounidense en la persecución política contra América Latina.
La visita de Rubio ocurre mientras EE.UU. despliega fuerzas militares en el Caribe, cerca de aguas venezolanas, donde esta semana atacaron una embarcación que supuestamente transportaba drogas con once personas a bordo, un operativo que Caracas califica como “inventado” por Washington.



