Miembros de la 22° Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina de Estados Unidos (22nd MEU, en inglés) iniciaron el domingo entrenamientos anfibios y operaciones aéreas al sur de Puerto Rico, según informó el Cuerpo de Marines de EE.UU. en un comunicado de prensa.
La maniobra ocurre en un contexto de crecientes tensiones tras el reciente despliegue naval estadounidense en el Caribe y América Latina.
Entrenamiento y despliegue militar
De acuerdo con el comunicado, el entrenamiento “está diseñado para mejorar la preparación y capacidades de la 22nd MEU y, a la vez, reforzar el vínculo con la Guardia Nacional de Puerto Rico”.
El inicio de estas operaciones coincide con el despliegue de más de cuatro mil infantes de Marina y marineros en aguas de la región, como parte de una iniciativa para combatir a los cárteles de la droga, confirmaron a CNN dos funcionarios de Defensa. Esta movilización representa, según las fuentes, una demostración de fuerza que otorga al presidente Donald Trump una amplia gama de opciones militares.
La presencia de la 22nd MEU y del Iwo Jima Amphibious Ready Group (ARG), liderado por el buque USS Iwo Jima, forma parte de un reposicionamiento más amplio de activos militares en el área de responsabilidad del Comando Sur.
“Las operaciones anfibias son el pilar de la integración naval y una competencia esencial de la 22nd MEU. Facilitan el rápido despliegue de los Marines del barco hacia la costa, apoyando los objetivos estratégicos de Estados Unidos”, señaló el comunicado.
Puerto Rico como punto estratégico
Sobre el aumento de la presencia militar en la isla, un territorio autónomo estadounidense, las autoridades precisaron que han “coordinado muy de cerca con funcionarios del gobierno local, servicios de emergencia y la Guardia Nacional de Puerto Rico para garantizar transparencia y entendimiento mutuo”.
Asimismo, advirtieron que la población podrá observar un incremento de personal militar en equipo táctico y actividades de aeronaves militares en los próximos días.
Reacciones internacionales
El despliegue no pasó desapercibido en la región. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó este lunes que su país “vive la mayor amenaza del siglo” y acusó a Marco Rubio, secretario de Estado de EE.UU., de ser un “señor de la guerra” que impulsa un “cambio de régimen a través de la amenaza militar”.
Por su parte, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró en agosto que “el presidente Trump está dispuesto a utilizar todos los recursos de su poder para detener la entrada de drogas a nuestro país y llevar a los responsables ante la Justicia”.
Washington también acusa a Maduro de liderar el Cartel de los Soles, recientemente designado como organización terrorista, y ha duplicado la recompensa por su captura.



