Un equipo de investigadores italianos descubrió que el bezafibrato, un medicamento usado para reducir el colesterol, podría convertirse en una opción eficaz contra la demencia frontotemporal, una enfermedad neurodegenerativa grave que hasta ahora no tiene cura.
El hallazgo fue liderado por Silvia Di Angelantonio, del Instituto Italiano de Tecnología (IIT) y la Universidad Sapienza de Roma, junto a Paola Bezzi, de la Universidad de Lausana, en Suiza. Los resultados fueron publicados en la revista científica Alzheimer’s & Dementia: The Journal of the Alzheimer’s Association.
Organoides cerebrales en laboratorio
El equipo trabajó con organoides cerebrales, pequeños modelos tridimensionales de tejido neuronal cultivados a partir de células de pacientes con una forma hereditaria de demencia frontotemporal causada por mutaciones en la proteína tau.
Estas mutaciones provocan acumulación anormal de tau, dañando las conexiones neuronales y reduciendo la actividad cerebral. Con el tratamiento de bezafibrato, los modelos lograron mejorar la conectividad neuronal y reducir la acumulación de tau patológica.
Un paso hacia nuevas terapias
“El bezafibrato ha demostrado capacidad para apoyar el desarrollo neuronal y reducir la acumulación de tau. Es un paso prometedor hacia nuevas terapias para las tauopatías”, destacó Di Angelantonio.
Los investigadores planean perfeccionar estos modelos para imitar mejor el envejecimiento cerebral, incluir células del sistema inmunológico y profundizar en el estudio de las redes neuronales mediante técnicas electrofisiológicas avanzadas.
Este avance abre la posibilidad de reutilizar un fármaco ya aprobado en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y la demencia frontotemporal.
Con información de EFE.



