El gobernante venezolano solicitó formalmente al secretario general de la ONU, António Guterres, su intervención frente a lo que Caracas considera “amenazas directas” de Estados Unidos en el Caribe.
La solicitud se produce tras el anuncio de Washington de desplegar buques y tropas para frenar el tráfico de drogas hacia su territorio, medida que Venezuela califica de intimidación directa y violación a la soberanía. El Ejecutivo alerta incluso sobre la posible presencia de armamento nuclear, recordando que el Caribe fue declarado “zona de paz” por la ONU en 2014.
El canciller Yván Gil explicó que la petición se canalizó a través de Gianluca Rampolla, coordinador residente de la ONU en Venezuela, con el objetivo de que la comunidad internacional contribuya a “restablecer la sensatez y la seguridad” en América Latina y el Caribe.
El gobernante asegura que cualquier acción unilateral estadounidense desestabiliza la región y enfatiza que la solución debe buscarse mediante diálogo multilateral y cooperación internacional, destacando el rol mediador de la ONU.



