La empresa Intel anunció el cierre de su planta de ensamble y prueba en Costa Rica, una medida que forma parte de una reestructuración global para trasladar operaciones a Malasia y Vietnam.
La planta, ubicada en el país centroamericano, dejará de operar en los próximos meses. Intel afirmó que la decisión busca “mayor eficiencia” y optimización de su red global de manufactura.
“Estas acciones son necesarias para seguir siendo competitivos en una industria dinámica”, indicó la compañía en un comunicado oficial.
La planta costarricense formaba parte clave de la cadena de producción de microprocesadores de Intel. Sin embargo, la empresa explicó que la consolidación en Asia permitirá reducir costos y mejorar la utilización de recursos.
Costa Rica pierde así una operación industrial estratégica, mientras Asia fortalece su posición en la producción tecnológica global.



